grua19.jpg En estos mismos momentos debería estar trabajando. Debería ya llevar una horita sentado en la mesa de mi oficina, con unos bonitos diseños en la máquina o en su defecto enganchado a unas mancuernas, haciendo un poco de ejercicio antes de subir a trabajar. Pero en vez de realizar cualquiera de estas actividades preferí redactar brevemente una miniguía sobre como ser el más macho y sentirte rey del universo.

Tranquilamente el jueves aparqué mi coche en una calle adyacente, donde permaneció todo el fin de semana sin moverse de su posición. Esta mañana despierto temprano y con energías para una jornada de trabajo cuando con mi sorpresa descubro que mi coche no está donde yo lo había dejado el día anterior. ¿Me habré equivocado de sitio? Mmm yo juraría que lo aparqué aquí. Para mi sorpresa descubro que hay una enorme zanja del Canal de Isabel II donde debiese estar mi coche.

Lo dicho, me han levantado el coche con total impunidad. LLamo al canal, ellos dicen que no pueden saber que pasó con mi coche. La policía, ojo al dato, tampoco sabe nada sobre el levantamiento de mi coche. Finalmente el servicio de movilidad es capaz de localizar mi vehículo, el cual se han llevado a un depósito en la plaza de Colón (donde se halla la bandera de España más grande que existe) y que me lo devolverán sin cargo alguno, faltaría más. Aún así, esto por mi parte no quedará así. No se puede mangonear a la gente con total impunidad y hacer lo que les venga en gana. Reconozco que sería una urgencia y tendría que apartar el coche, pero lo mínimo sería comunicarlo, e incluso pedir disculpas. Pero nada, aquí la gente se cuelga galones bien rápido y dice que trabaja al servicio del ciudadano, ya lo veo. Pues se podían dedicar los encargados de obras del canal a mover sus $%&gr* coches.

Un último apunte, siempre los va a haber con peor suerte que nosotros, sobretodo en Miranda.