Había pensado en un título bastante rebuscado, pero al final me quedo con esto por razones obvias.

Me comentaba mi cuñado, que para el que no lo sepa es alemán, que no entendía cómo la economía española nunca ha llegado a ser realmente potente. “Yo veo mucha gente trabajadora” me decía, y “de las universidades españolas sale gente preparada”. Es normal que tenga esa visión, quizás la visión que tenga bastante gente fuera de España, o no.

Además del tradicional gusto español por la juerga, cosa que no critico, le expliqué que los españoles tenemos quizás una cierta fijación enfermiza por lo ajeno que salta con mucho los límites de la vergüenza ajena, yes que a los españoles nos domina una especie de mentalidad de la escasez, concepto que le resultará familiar a quien haya leído algún libro de Stephen R. Covey. La mentalidad de la escasez no tiene nada que ver con ver el vaso medio lleno o medio vacío, consiste en que si dos personas tienen que beber de ese vaso, a las dos les parece que no quedará nada para ellas si la otra bebe del vaso aunque haya más que de sobra para las dos.

Un ejemplo concreto que lleva al extremo el fenómeno es el de los deportistas españoles o cualquier persona de éxito internacional. Da igual si ha ganado Wimbledon, el Premio Nobel, el campeonato del mundo de tenis de mesa, o cualquier otra cosa que sabes que no vas a ganar en tu vida, porque ese sentimiento de envidia mutada emerge y hace que desprecies los éxitos y entres en cualquier tipo de descalificación, sea del tipo que sea, para menospreciar al ganador.

¿Alguien piensa que así se puede llegar a algún sitio?

Esto funciona a todos los niveles, y supongo que cada vez lo iré viendo más claramente conforme me vaya haciendo viejo, bendita experiencia.