Mira que me había propuesto no blogear nada sobre rollos políticos o económicos, pero no he podido evitarlo después de encontrarme esta mañana en la mesa en la que me he sentado a almorzar el ABC abierto por la opinión de Carrascal. Me causa simpatía el tipo este, y no sé si es por la sonrisa esa que tiene o porque me acuerdo de las corbatas tan elegantes que llevaba en su época televisiva.

El artículo de opinión se llama Barra libre autonómica, y resume casi al 100% lo que pienso actualmente sobre el tema.