El túnel del tiempo
7:54 pm |
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Se pueden perder las llaves, se puede perder peso, incluso se puede perder la cabeza, pero … perder años?
Aunque parezca mentira últimamente me siento como si estuviese viviendo una segunda adolescencia, y no es que lo diga yo, es que me lo dicen los demás. Salvando el hecho de que últimamente no paro mucho quieto, y que siempre me surjen cosas que hacer hay una serie de similitudes salvajes.
En los recientes “saraos” protagonizados, un considerable número de veces me ha llegado un amigo al final de la noche y me dice que le da la sensación de que tuviesemos quince años. Recientemente también otra persona decía que había que dejarse llevar como si tuviesemos 15. Es más, incluso me ha contactado recientemente una persona de aquella época y dice que estoy como quince años atrás…
Pero aún con todo esto, no dejaban de ser gracias sin mucho fundamente, hasta hoy… Acabo de hablar con mi padre y, supongo que debido a una equivocación me ha preguntado qué tal llevo el túnel del tiempo en vez del túnel de viento del trabajo. Por un momento he dudado si corregirle, víctima de una equivocación, hasta que he caido en la cuenta de que tenía razón. Es como si hubiese atravesado un túnel del tiempo de vuelta a los 15 años.
Así que he de decir que bien, el túnel del tiempo va muy bien
La fiesta padre
8:11 pm |
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Es curioso como algunas veces, incluso siendo uno cómplice y partícipe de una sorpresa resultas así mismo sorprendido.
A lo largo de este pasado fin de semana (y digo a lo largo, y no el día 6 pues la fiesta fue algo más que un simple día a celebrar) fue el cumpleaños de mi padre, su 60 cumpleaños. Para ser honesto a la verdad también era el cumpleaños de Lupe, su mujer, la cual fue tan valiente de sacrificarse en pos del efecto deseado, que el 60 cumpleaños de mi padre fuese un evento memorable.
A primera hora de la mañana recogí a mi hermano en su casa y nos dirigimos a Muñopepe,
un pequeño pueblo de Ávila, que poco a poco ha ido recobrando mi padre para su regocijo. Llegamos al medio día, y si bien mi padre no estaba allí sino en Ávila, nosotros empezamos a trabajar hinchando y preparando unos aperitivos. Cuando unos minutos más tarde llego, creo que nadie presagiaba todo lo que se venía encima, quizás ni siquiera Lupe, pues si bien era la que conocía todos los detalles no creo que imaginase toda la emoción que se liberó.
Poco a poco fueron llegando los invitados, los más allegados y los más queridos. Algunos de ellos llegaron cargados de pancartas, que solo aquellos que hayan estado en contacto con los presentes en los últimos difíciles años podrán entender en toda su magnitud el mensaje de apoyo incondicional que representaba. Me da la sensación que fue a partir de este momento cuando los sentimientos y la emoción empezaron a aflorar.
Recuerdo haberme quedado dormido al sol en un banco en el patio, debido a la escasez de descanso de la noche anterior combinado con el embriagador efecto del vino. Una vez despierto decidí que era mejor comenzar con algo más refrescante y no dejé la ginebra por el resto de la tarde/noche.
Algo sucedió que terminó de enternecerlo todo. Victor, su gran amigo de la infancia de Barcelona junto con su hermano aparecieron, cargando aún más si cabe el ambiente de emociones. Por otro lado, desde Achen aparecieron Pedro, Olga y Alba, a quienes no creo que mi padre esperase tan siquiera reencontrar.
Una vez comidos y bebidos los regalos se abrieron paso en la tarde. Reconozco que cada nuevo paquete descubría una sorpresa aún más grande que la anterior (la barbacoa será una gran adición a la casa del pueblo), hasta que llegó el regalo de Víctor. El obsequio fue una serie de fotos de la infancia, de cuando jugaban juntos y pasaban momentos inolvidables. Fotos de la posguerra, fotos de cuando empezaron a hacerse adultos. El toque inolvidable (que ya me había chivado minutos antes Víctor y que ardía en deseos de contemplar) era una recopilación de aquellas cartas que mi padre le escribía cuando aún era un tierno infante. Cartas llenas de simpatía, partidas de ajedrez nunca acabadas y hasta una fórmula de la dinamita con la que entretener a Eloy. Coronando el encuadernado libro que alberga las cartas, un prefacio redactado por Víctor, de aquel día en que esperaba conocer por primera vez a su madrileño, al que posteriormente sería su amigo del alma. Ambos acabaron abrazados en llanto, y no puedo por menos que decir que tanto me emocionó a mi también que casi arranqué en llantos al unísono.
Recuperados, por fin, pudimos proseguir la celebración hasta el momento en que en tropel, y asemejando una procesión de semana santa, una treintena de personas nos pusimos en camino al mimado y rehabilitado huerto de mi padre, que también hace las delicias de mi abuelo. Allí le esperaba una carretilla como obsequio, para la cual rápidamente ideamos mil diversos y malvados usos. Nuevo paseo hacia el pueblo para descubrir la nueva supresa. En la casa rural donde muchos de nosotros habíamos de alojarnos esa noche, Rafa, otro amigo de mi padre había preparado un espectáculo musical en el cual ni más ni menos que sus propias hijas al violín junto con un amigo (que desconozco quién era) interpretarían bellísimas piezas que emocionaron hasta a mi abuelo que se arrancó también a llorar. La presentación por parte de Rafa fue nuevamente poco menos que emotiva, pues supo encontrar no solo las palabras perfectas sino un regalo de la entidad necesaria como para conmover a, citando textualmente, “una persona de gran sensibilidad que sabría interpretar como un regalo aquello que sus hijas le ofrecían”
Creo que aquí acabó la parte emotiva de la celebración, transformándose desde ese momento en la fiesta padre. Como no había pilón a mano para cumplir una de las más sagradas tradiciones de pueblo decidimos echar a Lupe y a mi padre al jacuzzi. Después fue Víctor, y finalmente, a traición acabó cayendo sin remedio el que abajo suscribe. Tuve suerte de poder deshacerme rápidamente de la cartera para que no se mojase, aunque no tuvo tanta suerte mi móvil, el cual cayó al agua conmigo. Por suerte anduve rápido de reflejos y creo que lo salvé a tiempo.
No había traído muda de pantalones así que de vuelta a casa de mis abuelos tuve que agenciarme de un chándal que causó el furor entre los asistentes. Y es que parecía más el uniforme carcelario de Guantánamo que un chándal. Menos mal que en estas circunstancias nunca he tenido demasiado pudor, amén que el alcohol ayuda a sobrepasar los primeros instintos de raciocinio.
Conseguimos cenar y conseguimos entre un aguerrido grupito bajarnos la segunda botella de ginebra, con lo cual empezamos la tercera. La noche se alargaba y alargaba, así que después de un foro el cual necesitaba foro para decidir de que iba (solo me quedó claro que discutimos por las posiciones y lugares donde cada cual duerme en su cama), y una vez que algunos de los más “alegres” empezaron a entonar canciones populares para casi dar paso al “Asturias patria querida” decidimos que era el momento de pernoctar en la casa rural. Una última botella de cava antes de dormir aseguró un profundo y placentero sueño.
A la mañana siguiente desayunamos copiosamente y rememoramos las batallas del día anterior. Llegada la hora de comer apareció Vanesa, la novia de mi hermano, con su amiga Sandra, y poco después de comer se fueron. Se desencadeno la despedida de los asistentes que con pesar abandonan el pueblo hasta que finalmente, después de recoger un poco decidí marcharme yo también.
Solo puedo estarle agradecido a Lupe por semejante cumpleaños que le montó a mi padre, pues ya quisiera que alguien me organizase tal celebración a mí. No creo que nadie lo olvide jamás.
Una última perla en la retina. Mi abuelo, acostándose la noche anterior murmurando: “Me ha gustado mucho el cumpleaños, ¿van a ser así todos los años?”
Still alive
9:09 pm |
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This was a triumph.
I’m making a note here:
HUGE SUCCESS.
It’s hard to overstate
my satisfaction.
Aperture Science
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Distingue tu locura
10:10 am |
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Los neuróticos son los que construyen castillos en el cielo, los psicóticos los que los habitan y los psicólogos los que cobran la renta…
Spain is different
11:37 pm |
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Como me he tenido que quedar con el perro de mi madre un tiempo, y como no hay más remedio que sacarlo a la calle para que no empiece a comerse hasta los marcos de las puertas, he tenido la oportunidad de practicar los buenos hábitos de los que carecen yo diría que nueve de cada diez personas que tiene un perro. Me refiero, hablando fino, a eso de recoger los residuos orgánicos sólidos del perrito con una bolsa para tirarlos donde corresponda, y a procurar que al cánido no le dé por hacer pipí donde no toca.
Me ha llamado la atención que la gente se sorprenda tanto de que alguien tenga la asombrosa valentía de coger los excrementos de su perro del suelo con una bolsa. Pero resulta que no, unos se asombran de que alguien realmente haga lo que debe y no deje que su perro cague impunemente junto a la puerta de un colegio, otros se extrañan y miran el proceso sin perderse nada porque les resulta extraño y desconcertante, y otros, los que tienen perro, miran con indiferencia mientras su perro termina de truñar en la zona de recreo para niños pensando quizá que eso es lo que deberían hacer ellos o, seguramente, no piensen nada porque se la suda que su perro esté defecando en mitad de la acera o regando el faro delantero de algún coche.
Si nos da igual la especulación, los políticos corruptos, el defraudar a hacienda, el enchufismo, la poca inversión en investigación, o que la vecina del quinto de la finca de enfrente esté sacudiendo el cogedor y la escoba encima de los coches que hay abajo aparcados, ¿por qué le iba a importar a alguien que la ciudad donde vive esté sembrada de mierdas de perro?.
Bebé
1:44 pm |
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Cada vez lo tengo más claro, el futuro pasa por ser bebé. Si alguien sabe donde se estudia esa carrera, por favor, que me mande un mail pues no me importaría reorientar mi futuro profesional hacia esta nueva vocación que he descubierto, y es que ser bebé está lleno de ventajas.
Hace dos semanas nació Eduardo, la nueva incorporación de la familia, hijo de mi primo Javi. ¿Queréis creer que me dio una envidia terrible? Poca gente puede vivir como los bebés, quizás la excepción sean los grandes potentados, con la salvedad de que los retoños conservan intacta su integridad y no han perdido aún los escrúpulos. Yo creo que los bebés son gente feliz, sin preocupaciones más allá de concentrarse en respirar bien. Duermen, comen y se ríen, no necesariamente en ese orden. Nuevamente comen y vuelven a dormir, no como el resto de infelices mortales que no pueden disfrutar de la siesta porque sus quehaceres se lo impiden. Y es que ahí estriba una de las grandes ventajas del bebé, dormir es parte de su actividad profesional. Viven a la antigua usanza de la aristocracia, sin ensuciarse las manos con los trabajos comunes. Si quieren algo lloran y acto seguido aparece alguien para colmar sus deseos.
Victor sabrá muy bien a lo que me refiero, porque otra de las grandes virtudes de los bebés es su omnipotencia para decidir cuando se ha de dormir y cuando se ha de trabajar. Se acabaron los tiránicos horarios, el bebé impone sus reglas, las cuales son tan caóticas y personales que lo convierten en un ser envidiable.
Puestos a enumerar las virtudes de estos renacuajos es su capacidad para distribuir su carga de trabajo sin solapes y sin planificación previa. Cualquier jefe de producción pensaría que es un milagro, algo digno de elogio … hasta que tuviese hijos. Me contaba mi primo lo asombroso que era el que sin previo mutuo acuerdo el recién nacido le diese por reclamar atención por la noche y dormir a lo largo del día mientras que sus otras dos hijas (1 y 2 años) dormían como angelitos por la noche y acometían maldades por el día. Un maravilloso timing que diría alguno.
No lo he conseguido todavía, pero no pierdo la esperanza. Algún día quizás acabe concediendo alguna entrevista en un medio impreso, tal vez sea por la ondas, no lo sé. Lo que sí que sé de antemano es que cuando me pregunten que sería en caso de no ser ingeniero mi respuesta será, me gustaría ser bebé.
Éxodo
12:15 am |
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Creo que más o menos todos hemos llegado a ser conscientes de la situación que vivimos en las grandes ciudades, el problema es que, quizás no he llegado a analizarla con cautela.
Desde hace una serie de años, cifra que sería incapaz de cuantificar, estamos viviendo el éxodo de nuestra época. Este éxodo no es como las migraciones sufridas por la población de Sierra Leona, ni con el tránsito a Francia, Argentina o Alemania al que se veía abocada la sociedad española en sus respectivas épocas.
Se trata de una migración más bien impuesta. Se trata del éxodo que en los albores de la revolución industrial se produjo del campo a las ciudades. La diferencia es que ahora no sólo se produce en esta dirección, ahora también se produce de ciudades a ciudades.
Baste echar un vistazo a la concentración de población en urbes como Madrid para plantearse del por qué de la situación. La gente huye, casi literalmente, de ciudades más pequeñas en pos de un trabajo que se le niega en otras ciudades y comunidades. Hablo principalmente de esos titulados universitarios tan poco mimados en este país, pero tampoco se trata exclusivamente de ellos. Vayamos por partes, pero permitidme ir al revés. La gente destinada al sector servicios viene debido a la demanda de personal que satisfaga las necesidades de todos aquellos que en las grandes urbes buscan su dorado particular.
El fin … el principio
9:29 pm |
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Mi trabajo en ITD se ha terminado. Hoy era mi último día de trabajo en esta empresa. Supongo que lo primero sería preguntarse por qué, después el cómo y posteriormente vendría el inevitable y ahora qué.Venía yo desde principio de año flirteando con otra empresa ITP para un puesto que me interesaba en sobremanera. La verdad es que creía jugar sobre seguro pues conocía gente allí y no es que se tratase cuestión de enchufismo (ya veis como no puesto que ha acabado así) sino que lo que oían comentar de mi era bueno, que les gustaba mi candidatura y demás.
El caso es que estuve haciendo varias entrevistas con ellos y mientras en mi empresa, ITD; lo comuniqué. De todas formas se iban a enterar porque hasta hace un mes pertenecían al mismo grupo. El caso es que no me pusieron pegas, pero empezaron a presionarme sobre cuándo me iría. El caso es que ellos no parecieron dudar un segundo que me iba a ir, aunque yo no lo tenía tan claro. Resulta que ahora que estaban con reducción de personal pues junto con los subcontratados y ETTeros caí yo también. En teoría yo no debería haber estado en ese grupo, de hecho en reiteradas ocasiones me comentaron mi interés por mi, que por ellos yo seguiría hasta que quisiera, que estaban muy contentos conmigo y apostaban por mi, pero desde que declaré mi interés por otra empresa …
HGN en
Uncategorized, Aeronautics, Improvisaciones nocturnas |
Procrastinación
11:23 pm |
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Si escuchas la palabra fuera de contexto incluso parece el nombre de alguna práctica sexual xD
Me ha parecido curioso que saliera algo de este pseudotrastorno psicológico según unos, o trastorno a secas según otros, publicado en Microsiervos. Digo curioso porque después de una de esas conversaciones que no llevan a ninguna parte que suelo tener con un amigo que terminó psicología hace poco, me dijo: “Tu no es que seas vago, tu problema es la procrastinación”. En la wikipedia hay una entrada en español con un somero resumen del trastorno.
¿Sufrís alguno de procrastinación?. Yo si. Mi variante es la del perfeccionismo. Toda mi vida me dijeron que era una gran cosa ser perfeccionista, y si, lo es, pero mientras tengas el tiempo y la capacidad de serlo en absolutamente todo. Metiéndome a estudiar mi carrera me he dado cuenta de muchas cosas, una de ellas es que no tengo ni tiempo ni capacidad de ser perfeccionista, es decir, por mucho que me esfuerce nunca voy a lograr llegar a lo que se considera perfección en mis estudios.
El hecho de no poder ser perfeccionista provoca un consecuencia interesante, y es que inconscientemente (aunque no lo parezca) tiendo a evitar y a postergar cualquier tarea que sepa que no voy a poder hacer perfecta. Es una especie de defensa del cerebro ya que no poder dejar algo niquelado me provoca angustia. Qué listo que es el cerebro xD
Lo bueno de esto es que una vez que se sabes que algo está mal, como me ha pasado a mí, puedes poner los medios para cambiarlo. ¿Tu también procrastinas?.
El camino por andar
8:27 pm |
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Este pasado fin de semana iba caminando por una calle de Madrid, cansado después de haber estado de fiesta con los amigos y deseando porder llegar a casa a dormir un poco. Debía faltar poco para que diesen las cinco de la madrugada, y a partir de esa hora los taxis escasean en sobremanera. Iba caminando pues, mirando hacia todas partes en pos de una verde luz que me guiase a casa. En la soledad de la calle, una chavala que no sobrepasaría los 25, tomó mi misma dirección. Por el simple hecho de tomar ese camino, y por ser las horas que eran lo cierto es que me cayó en desgracia. Son de sobra conocidas las disputas por coger taxis de madrugada. Lo cierto es que la adelanté pues su paso era nímio comparado con el mío. Fue entonces cuando la escuché sollozar. Se me calló el alma a los pies. Había tanta pena en ese sonido que no pude por menos que mirar como cabizbaja avanzaba sollozando compungida.
Apareció un taxi. No hizo el menor amago de llamar su atención, cosa que sí hice yo. Según subía en el coche y marcaba la dirección vi como se aferraba a su móvil, con la mirada perdida en la pantalla, como si tuviese que revelarle algún tipo de secreto, algo para hacer que cambiase su estado de ánimo. Imaginé que se trataría de un desengaño. Solo algo así es capaz de sumir tan irremisiblemente a una persona en ese estado. Fue ahí cuando me planteé de lo injusto de la situación, pues aún sin tan siquiera conocer la historia lo cierto es que no soporto ver persona alguna en semejante estado de ánimo. Es algo que me deja totalmente paralizado. Se podía sentir la pena y el dolor emanando de su cuerpo. Sinceramente me entraron ganas de intentar apaciguar su dolor, hablar con ella, pero claro, yo tampoco me pondría a entablar trascendental conversación con un desconocido por la calle, y menos con el nivel de ánimo que debía portar la muchacha.
Tan solo espero se reponga, supongo que existen muchas cosas buenas por delante y que el tiempo pone a cada uno en su sitio.






